Villarrica como destino de turismo cultural
La
tendencia moderna del turismo es muy distinta a las tradicionales
“vacaciones familiares”, cuando el grupo familiar completo se instalaba
por uno o dos meses en algún lugar apacible con la sola finalidad de
descansar y cambiar de aire.
Por Manuel Gross Osses
A
fines de junio se vivió en el Parlamento un acalorado debate debido a
la exigencia impuesta por varios diputados y senadores en el sentido de
que las regiones deben recibir nuevos fondos equivalentes a los 290
millones de dólares que el gobierno está destinando al intento de
salvar al polémico Plan Transantiago.
En
particular, argumentando las tremendas diferencias en calidad de vida
existentes entre Santiago y la Región de la Araucanía, el diputado
Fernando Meza dijo que esta región debería recibir unos 52 millones de
dólares adicionales: “Si dividimos esos 290 millones en la cantidad de
personas que vive en Santiago, ese valor debe ser multiplicado por la
cantidad de habitantes que tiene cada una de las regiones del país y,
en particular para la Región de la Araucanía, esa cantidad de dinero
equivale a casi 52 millones de dólares. No pedimos ni más ni menos,
sólo lo que efectivamente nos corresponde como región”.
Aunque
todavía no es posible saber cuánto dinero será destinado finalmente a
cada región y a cada comuna, es imprescindible aprender de los errores
cometidos en Santiago, siendo ahora la responsabilidad de los CORES
regionales y de los alcaldes asegurar que cada peso que se invierta
llegue efectivamente a resolver alguna necesidad específica de la gente
o a aprovechar una oportunidad de acelerar el desarrollo de toda la
comunidad.
Específicamente,
los recursos no deberían asignarse por cuoteo sino que por la correcta
evaluación socio-económica de los proyectos que se formulen para
satisfacer objetivos específicos. En este sentido, la lista de
carencias de las comunas puede ser interminable y que las sufren casi
todas los barrios y comunidades, pero por sobre todo es obligatorio
pensar que el verdadero desarrollo se alcanza con inversiones
perdurables en el tiempo, como son, por ejemplo, las inversiones en
infraestructura turística.
Todos
los Intendentes Regionales se reunieron en junio en el palacio de La
Moneda para fijar algunas pautas comunes para la utilización eficientes
de los recursos adicionales que recibirán, porque es altamente probable
que el sistema de transporte público de Santiago seguirá necesitando de
nuevos aportes fiscales y, consiguientemente, también los seguirán
recibiendo las regiones y sus respectivas comunas.
Villarrica en el centro de la Zona Araucanía Lacustre
Hoy
Villarrica es un importante centro geográfico que concentra los
principales servicios gubernamentales, de comunicación, artísticos,
culturales, deportivos, comerciales y financieros de toda la Araucanía
Lacustre.
En
pocas palabras, Villarrica es un real Centro de Servicios. Una vez que
se esté implementando el Plan de Desarrollo Social que está impulsando
la Alcaldesa Ingrid Prambs con el apoyo de la Universidad de Trento,
esta condición de centro de servicios llegará a ser su verdadera
identidad, que alcanzaría su mejor expresión si llegara a ser la
capital provincial si se concreta el proyecto de Provincia de
Villarrica.
Esta
condición de ciudad emergente es lo que justificaría que los nuevos
recursos estatales sean invertidos en grandes obras de infraestructura
que marquen un hito en la historia comunal.
Por
ejemplo, en la ciudad existe una notoria carencia de espacios y de
infraestructura que permitan el libre acceso y desarrollo de las
iniciativas artísticas y culturales que nacen de diferentes
organizaciones y grupos de ciudadanos, lo que, sin embargo, no ha sido
obstáculo para que continuamente surjan entusiastas actividades que
intentan difundir nuestra inasible “identidad” mediante manifestaciones
tales como la música, el baile, el cine, los videos, las tradiciones
étnicas, la fotografía, y otra variedad de expresiones. Siendo
actividades espontáneas, que no siempre pueden contar con apoyo
municipal, son esencialmente esporádicas y a menudo el entusiasmo
inicial se diluye o desaparece por completo.
Las
tendencias mundiales y las últimas cifras estadísticas publicadas por
el Instituto Nacional de Estadísticas sobre las motivaciones de los
turistas para preferir a Villarrica indicarían que una inversión muy
rentable socialmente en el mediano y largo plazo, sería la construcción
de un recinto apropiado para el fomento y ejecución de las múltiples
actividades culturales que hoy se realizan en Villarrica de manera
dispersa y esporádica, tal como podría ser una Casa de la Cultura, un
Centro Cultural o un Teatro Municipal.
Esta
sería una obra trascendental que mejoraría cualitativamente la
condición de destino turístico de Villarrica y que entusiasmaría a la
mayoría de los visitantes, que declaran que en sus vacaciones buscan
descanso y diversión, además de posibilitar la ruptura de la
estacionalidad mediante la realización de atrayentes actividades
artísticas y culturales durante todo el año.
La creciente tendencia al turismo cultural
Frente
este panorama comunal, es una extremadamente buena una noticia en el
sentido de que el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) ha
otorgado, inicialmente, un monto de 15 millones de pesos para financiar
la formulación de un Proyecto de Infraestructura, que tras completarse
satisfactoriamente en sus etapas posteriores, debería concretarse en la
existencia de un Centro Cultural de Villarrica para el año 2010, el año
del Bicentenario de la Independencia de Chile.
El
gran desafío para la comuna es lograr la utilización provechosa de los
grandes recursos financieros que requerirá finalmente la construcción
de un Centro Cultural. Para esto es necesario abrir nuevos debates,
complementarios a los desarrollados en la formulación del Plan de
Desarrollo Social, que podrían centrarse inicialmente, por lo menos en
dos grandes áreas: las necesidades de los turistas y el tipo de cultura
que se ofrecerá.
Respecto
a lo primero, la tendencia moderna del turismo es muy distinta a las
tradicionales “vacaciones familiares”, cuando el grupo familiar
completo se instalaba por uno o dos meses en algún lugar apacible con
la sola finalidad de descansar y cambiar de aire. En cambio, hoy los
integrantes de la familia tienen intereses vacacionales distintos y
mayores facilidades de desplazamiento independiente, con lo que resulta
que la permanencia de las personas sea de corta duración y en una
multitud de lugares, buscando una mayor cantidad de novedades y otras
situaciones intelectual y emocionalmente excitantes, entre las cuales
están las manifestaciones artísticas y culturales.
Otra
tendencia importante es el turismo de negocios, caracterizado por
personas de alto nivel de ingresos y necesidades de diversión más
sofisticadas que el común de los turistas.
Respecto
a lo segundo, el tema del desarrollo cultural ha estado presente en
muchas conversaciones y notas periodísticas en las últimas semanas. Por
la existencia de algunas costumbres que están a medio filo entre la
vulgaridad y la respetable tradición, el tema cultural es fuente de
muchas y contradictorias interpretaciones, diagnósticos y propuestas de
mejoramiento. El tema es complejo, y no existe para ello una respuesta
única.
Pensemos
que con la idea de cultura coexisten otros conceptos muy relacionados
tales como el de costumbre, de tradición, de arte, de folklore, de
identidad y de idiosincrasia, que se reflejan en expresiones concretas
como el baile, la artesanía, el canto, los juegos e incluso la
gastronomía.
A
lo anterior, se suma el hecho que puede haber diferentes enfoques para
analizar el tema cultural: ¿Cultura popular o cultura elitista?;
¿Fomento de las expresiones espontáneas de la sociedad civil o
aplicación de directrices oficialistas?; ¿Cultura mapuche o cultura
huinca?; ¿Rechazo o aceptación de las expresiones culturales
extranjeras?; ¿Tradiciones con abolengo o expresiones emergentes?,
etc., etc., etc. Y por supuesto, cada una de las preguntas anteriores
tiene innumerables respuestas intermedias.
Finalmente,
en forma similar a como se formuló en el Plan de Desarrollo Social
respecto al turismo, es muy necesario y conveniente que en la
Municipalidad, conjuntamente con el fortalecimiento de un Departamento
de Cultura, se constituya una Corporación Cultural de Villarrica, con
participación pública-privada, que canalice las inquietudes artísticas
y culturales de la ciudadanía y sea un eficiente articulador de las
inversiones y actividades del área.
Manuel Gross Osses
Ingeniero Comercial, miembro de la Corporación de Desarrollo de Villarrica
Publicado en la Revista Travesía, de Villarrica, Nº 17, de agosto de 2007