El próximo jueves 30 de agosto a las 16:00 hrs en
la Sede Villarrica, el Director Social del Hogar de Cristo, Benito
Baranda compartirá con la comunidad de Villarrica la vida y obra de San Alberto
Hurtado. Esta actividad es organizada por el Hogar de Cristo filial Villarrica y
esta casa de estudios superiores.
En el mes
de la solidaridad el mes mensaje de San Alberto Hurtado se acentúa cada vez mas
entre los chilenos, conocer su vida y obra adquiere cada día más
importancia.
El 18 de
agosto se celebró el “día de la solidaridad” y recuerda la muerte (pascua, paso
de la vida a la muerte) de San Alberto Hurtado, instaurado por el Congreso
Nacional en 1994, fecha que se inserta en el Mes de la Solidaridad y cuyo lema
ha sido “¡ A reconstruir el mundo¡”.
En este
marco visitará el jueves 30 a las 16:00 hrs la Sede Villarrica de la UC ,
Benito Baranda, oportunidad en que la comunidad de Villarrica podrá compartir el
legado del Padre Hurtado y su gran amor a los mas desvalidos.
Benito Baranda, de profesión psicólogoes Director Social
del Hogar de Cristo y miembro del Comisión Nacional Contra la Superación de la
Pobreza, y quien por años ha incentivado el tema de la solidaridad entre los
chilenos.
El próximo
jueves será la oportunidad de compartir con la comunidad de Villarrica, la vida
y obras de San Alberto Hurtado, el gran amor a los más necesitados, esa gran
vocación hacia la educación y su legado en la sociedad.
Con la
visita a la Sede del Director Social del Hogar de Cristo, finalizará el mes de
la solidaridad en la Sede Villarrica y la zona lacustre.
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Blogs de
Manuel Gross en Atina
Chile y en Imaginactivo
Dentro de los Encuentros Culturales que la Sede Villarrica está realizando destaca para el viernes 31 de agosto el "Segundo Encuentro de Poesía Mapuche". Esta actividad tiene como objetivo reunir a todas aquellas personas que tienen alguna vinculación con las artes y la literatura en la región y en especial en la zona lacustre.
Durante el año diversas han sido las actividades que esta casa de estudios superiores ha realizado en el ámbito cultural, abarcando la música, el teatro, la danza, entre otras, ahora es el turno de la creación, esa creación que va más allá, donde cada uno recurre a sus vivencias, sentimientos y experiencias, a través de versos. Es por medio de la palabra que va generando emociones en quien las lee o escucha.
Esa poesía que ha tomado fuerza los últimos años, donde jóvenes escritores de origen mapuche han plasmado sus vivencias, rescatando su cultura y orígenes irrumpiendo en la escena literaria chilena con una propuesta estética basada en elementos fundamentales de su cultura y en el contexto de vivir como mapuche en la sociedad chilena.
La poesía mapuche provocó una importante respuesta de la crítica literaria que valoró esta nueva producción poética desde diferentes puntos de vista. Sin embargo, coincidió en reconocer en esta escritura étnica una estética particular que no sólo rescata rasgos propios de la cosmovisión mapuche, sino que incluye elementos de la tradición cultural hispana y chilena.
Los temas fundamentales de estas composiciones son la naturaleza, los mitos ancestrales y, a través de la memoria, la lucha contra la pérdida de identidad en el cruce de dos culturas que dotan de una característica propia a las tendencias y estéticas de esta poesía. (Apreciación obtenida de http://www.memoriachilena.cl/)
El viernes 31 de agosto a las 18:30 hrs, la sala Jaime Verges de la Sede será el escenario del "Segundo Encuentro de Poesía Mapuche", donde se darán cita destacados artistas nacionales en torno a la poesía, estarán presentes Jaime Huenun,Graciela Huinao, Leonel Lienlaf (en la foto) y María Lara Millapan.
Más allá de nuestras fronteras, su poesía ha recorrido el mundo.
Jaime HuenúnVilla nació en Valdivia en 1967 pero se crió en Osorno, como la mayoría de los mapuches huilliche urbanos. Construyendo su identidad sincréticamente, recogiendo recuerdos y vivencias de su dimensión indígena pero permeándose también de la cultura occidental huinka. Identidad que, por lo demás, se refleja en su obra, que transita desde un testimonio poético-cronístico de su memoria huilliche en "Ceremonias", hasta el universal "Puerto Trakl", un mundo poético lleno de guiños a lo más granado de la poesía mundial.
Las obras de Huenún han recorrido el mundo y traducidas en varios idiomas, han sido presentadas en España, Inglaterra, América latina, entre otras. El año 2003 obtiene el premio Pablo Neruda.
Graciela Huinao, nacida en Rahue, Osorno el 14 de octubre de 1956 es una de las más importantes poetas mapuche - huilliche que escribe, además, en mapudungun y traduce su obra al español, su trabajo literario es un profundo canto a su pueblo, desde las mismas entrañas del lenguaje aprendido en los bosques del sur del mundo y un ejercicio lleno del aire de la cosmogonía donde nacen los sueños de sus antepasados, de la historia aprendida en medio de los fogones de su infancia y juventud.
Sus obras han sido publicadas en Estados Unidos y Américalatina.
Leonel Iván Lienlaf Lienlaf, nacido en la comunidad mapuche de Alepue, provincia de Valdivia, en el año 1969. El año 1989 edita el primer poemario "Se ha Despertado El Ave De Mi Corazón", en 1990 obtiene el premio municipal de literatura de Santiago de Chile.
Ha participado de varios de encuentros de poesía internacionales, entre ellos el festival de poesía de Medellín, Colombia, y el tercer festival de poesía de Venezuela 2006. Ha colaborado de varios trabajos audiovisuales sobre todo los que se relacionan con el mundo indígena y sus reivindicaciones culturales y territoriales. Visitar su sitio web Taller Alepue.
María Lara (foto superior):
Docente y Poeta de la Sede Villarrica de la Universidad Católica de Chile, creció en la comunidad de Chihuimpilli, cerca de Temuco, y aunque recién empezó a escribir cuando estaba en Cuarto Medio del Liceo de Cunco. Comenzó a escuchar el habla de su tierra en su comunidad fue allí "en el canto de cada ave, en cada historia de mis mayores, en cada susurro de agua, de viento o de lluvia" y comenzó a crear.
En el año 2003 publica el poemario Puliwen Ñi Pewma o Sueños de un Amanecer, editado por la Pontificia Universidad Católica de Chile Sede Villarrica. Son 68 páginas en las que se nos ofrece relatos, cuentos y canciones que esta joven poetisa escuchó de sus abuelos en la ruka, a orillas del fogón. Con ellos recupera la vivencia que tuvo cuando niña, de su familia; en especial, la experiencia de vivir siempre en torno a la naturaleza, con los abuelos y sus ancestrales historias.
Esta es una buena oportunidad para escuchar poesía, conocer y compartir con todas aquellas que están vinculadas con el arte, la creación y la literatura.
La
tendencia moderna del turismo es muy distinta a las tradicionales
“vacaciones familiares”, cuando el grupo familiar completo se instalaba
por uno o dos meses en algún lugar apacible con la sola finalidad de
descansar y cambiar de aire.
Por Manuel Gross Osses
A
fines de junio se vivió en el Parlamento un acalorado debate debido a
la exigencia impuesta por varios diputados y senadores en el sentido de
que las regiones deben recibir nuevos fondos equivalentes a los 290
millones de dólares que el gobierno está destinando al intento de
salvar al polémico Plan Transantiago.
En
particular, argumentando las tremendas diferencias en calidad de vida
existentes entre Santiago y la Región de la Araucanía, el diputado
Fernando Meza dijo que esta región debería recibir unos 52 millones de
dólares adicionales: “Si dividimos esos 290 millones en la cantidad de
personas que vive en Santiago, ese valor debe ser multiplicado por la
cantidad de habitantes que tiene cada una de las regiones del país y,
en particular para la Región de la Araucanía, esa cantidad de dinero
equivale a casi 52 millones de dólares. No pedimos ni más ni menos,
sólo lo que efectivamente nos corresponde como región”.
Aunque
todavía no es posible saber cuánto dinero será destinado finalmente a
cada región y a cada comuna, es imprescindible aprender de los errores
cometidos en Santiago, siendo ahora la responsabilidad de los CORES
regionales y de los alcaldes asegurar que cada peso que se invierta
llegue efectivamente a resolver alguna necesidad específica de la gente
o a aprovechar una oportunidad de acelerar el desarrollo de toda la
comunidad.
Específicamente,
los recursos no deberían asignarse por cuoteo sino que por la correcta
evaluación socio-económica de los proyectos que se formulen para
satisfacer objetivos específicos. En este sentido, la lista de
carencias de las comunas puede ser interminable y que las sufren casi
todas los barrios y comunidades, pero por sobre todo es obligatorio
pensar que el verdadero desarrollo se alcanza con inversiones
perdurables en el tiempo, como son, por ejemplo, las inversiones en
infraestructura turística.
Todos
los Intendentes Regionales se reunieron en junio en el palacio de La
Moneda para fijar algunas pautas comunes para la utilización eficientes
de los recursos adicionales que recibirán, porque es altamente probable
que el sistema de transporte público de Santiago seguirá necesitando de
nuevos aportes fiscales y, consiguientemente, también los seguirán
recibiendo las regiones y sus respectivas comunas.
Villarrica en el centro de la Zona Araucanía Lacustre
Hoy
Villarrica es un importante centro geográfico que concentra los
principales servicios gubernamentales, de comunicación, artísticos,
culturales, deportivos, comerciales y financieros de toda la Araucanía
Lacustre.
En
pocas palabras, Villarrica es un real Centro de Servicios. Una vez que
se esté implementando el Plan de Desarrollo Social que está impulsando
la Alcaldesa Ingrid Prambs con el apoyo de la Universidad de Trento,
esta condición de centro de servicios llegará a ser su verdadera
identidad, que alcanzaría su mejor expresión si llegara a ser la
capital provincial si se concreta el proyecto de Provincia de
Villarrica.
Esta
condición de ciudad emergente es lo que justificaría que los nuevos
recursos estatales sean invertidos en grandes obras de infraestructura
que marquen un hito en la historia comunal.
Por
ejemplo, en la ciudad existe una notoria carencia de espacios y de
infraestructura que permitan el libre acceso y desarrollo de las
iniciativas artísticas y culturales que nacen de diferentes
organizaciones y grupos de ciudadanos, lo que, sin embargo, no ha sido
obstáculo para que continuamente surjan entusiastas actividades que
intentan difundir nuestra inasible “identidad” mediante manifestaciones
tales como la música, el baile, el cine, los videos, las tradiciones
étnicas, la fotografía, y otra variedad de expresiones. Siendo
actividades espontáneas, que no siempre pueden contar con apoyo
municipal, son esencialmente esporádicas y a menudo el entusiasmo
inicial se diluye o desaparece por completo.
Las
tendencias mundiales y las últimas cifras estadísticas publicadas por
el Instituto Nacional de Estadísticas sobre las motivaciones de los
turistas para preferir a Villarrica indicarían que una inversión muy
rentable socialmente en el mediano y largo plazo, sería la construcción
de un recinto apropiado para el fomento y ejecución de las múltiples
actividades culturales que hoy se realizan en Villarrica de manera
dispersa y esporádica, tal como podría ser una Casa de la Cultura, un
Centro Cultural o un Teatro Municipal.
Esta
sería una obra trascendental que mejoraría cualitativamente la
condición de destino turístico de Villarrica y que entusiasmaría a la
mayoría de los visitantes, que declaran que en sus vacaciones buscan
descanso y diversión, además de posibilitar la ruptura de la
estacionalidad mediante la realización de atrayentes actividades
artísticas y culturales durante todo el año.
La creciente tendencia al turismo cultural
Frente
este panorama comunal, es una extremadamente buena una noticia en el
sentido de que el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) ha
otorgado, inicialmente, un monto de 15 millones de pesos para financiar
la formulación de un Proyecto de Infraestructura, que tras completarse
satisfactoriamente en sus etapas posteriores, debería concretarse en la
existencia de un Centro Cultural de Villarrica para el año 2010, el año
del Bicentenario de la Independencia de Chile.
El
gran desafío para la comuna es lograr la utilización provechosa de los
grandes recursos financieros que requerirá finalmente la construcción
de un Centro Cultural. Para esto es necesario abrir nuevos debates,
complementarios a los desarrollados en la formulación del Plan de
Desarrollo Social, que podrían centrarse inicialmente, por lo menos en
dos grandes áreas: las necesidades de los turistas y el tipo de cultura
que se ofrecerá.
Respecto
a lo primero, la tendencia moderna del turismo es muy distinta a las
tradicionales “vacaciones familiares”, cuando el grupo familiar
completo se instalaba por uno o dos meses en algún lugar apacible con
la sola finalidad de descansar y cambiar de aire. En cambio, hoy los
integrantes de la familia tienen intereses vacacionales distintos y
mayores facilidades de desplazamiento independiente, con lo que resulta
que la permanencia de las personas sea de corta duración y en una
multitud de lugares, buscando una mayor cantidad de novedades y otras
situaciones intelectual y emocionalmente excitantes, entre las cuales
están las manifestaciones artísticas y culturales.
Otra
tendencia importante es el turismo de negocios, caracterizado por
personas de alto nivel de ingresos y necesidades de diversión más
sofisticadas que el común de los turistas.
Respecto
a lo segundo, el tema del desarrollo cultural ha estado presente en
muchas conversaciones y notas periodísticas en las últimas semanas. Por
la existencia de algunas costumbres que están a medio filo entre la
vulgaridad y la respetable tradición, el tema cultural es fuente de
muchas y contradictorias interpretaciones, diagnósticos y propuestas de
mejoramiento. El tema es complejo, y no existe para ello una respuesta
única.
Pensemos
que con la idea de cultura coexisten otros conceptos muy relacionados
tales como el de costumbre, de tradición, de arte, de folklore, de
identidad y de idiosincrasia, que se reflejan en expresiones concretas
como el baile, la artesanía, el canto, los juegos e incluso la
gastronomía.
A
lo anterior, se suma el hecho que puede haber diferentes enfoques para
analizar el tema cultural: ¿Cultura popular o cultura elitista?;
¿Fomento de las expresiones espontáneas de la sociedad civil o
aplicación de directrices oficialistas?; ¿Cultura mapuche o cultura
huinca?; ¿Rechazo o aceptación de las expresiones culturales
extranjeras?; ¿Tradiciones con abolengo o expresiones emergentes?,
etc., etc., etc. Y por supuesto, cada una de las preguntas anteriores
tiene innumerables respuestas intermedias.
Finalmente,
en forma similar a como se formuló en el Plan de Desarrollo Social
respecto al turismo, es muy necesario y conveniente que en la
Municipalidad, conjuntamente con el fortalecimiento de un Departamento
de Cultura, se constituya una Corporación Cultural de Villarrica, con
participación pública-privada, que canalice las inquietudes artísticas
y culturales de la ciudadanía y sea un eficiente articulador de las
inversiones y actividades del área.
Manuel Gross Osses Ingeniero Comercial, miembro de la Corporación de Desarrollo de Villarrica
Publicado en la Revista Travesía, de Villarrica, Nº 17, de agosto de 2007
Nuestro amigoGuillermo Llambías, de Pucón, (guillermollambias@gmail.com), nos ha enviado la siguiente invitación:
Estimados Amigos: Tenemos el agrado de invitarlos al ciclo de Cine-Foro que se desarrollara los terceros Jueves de cada mes a las 19.30 hrs. en el auditorio de ITUR.Lincoyan 77 Pucon. Entrada liberada. En esta oportunidad se exhibira el film afgano "Osama" (ficha adjunta) Comite Organizador Alicia Aguilo-Guillermo Llambias
En archivo adjunto está el siguiente afiche:
CICLOS DE CINE-FORO - Osama
Auditorio ITUR-Pucon Lincoyan 77 Jueves 23 de Agosto 2007 19.30 hrs.
"OSAMA" Ficha Ténica Título original: "Osama" País y año: Afganistán, Irlanda, Japón, 2003 Dirección, montaje y guión: Siddiq Barmak Productores: Siddiq Barmak, Julia Fraser, Julie Lebrocquy Dirección de fotografía: Ibrahim Ghafuri Dirección artística: Akbar Meshkini Música: Mohamed Reza Darwishi Obtuvo el Premio de la Juventud para Película Extranjera y Mención Especial de la Cámara de Oro en el Festival de Cannes 2003, así como el Globo de Oro 2003 a la Mejor Película Extranjera. "Osama" es el primer largometraje rodado en la nueva era de Afganistán y el debut de Siddiq Barman.
La producción de "Osama" llevó más de un año. El proyecto empezó en junio de 2002 y fue completado en marzo de 2003, en un suburbio de Kabul, tras la caída del régimen talibán. Es la amarga y trágica historia de nuestra vida, una época terrible, cuando nadie tenía derecho a tomar sus propias decisiones. `Osama´ es la historia de los que perdieron su identidad bajo el nombre de Osama. Es una historia acerca de vivir asustado, en la que la gente tiene miedo incluso de los sonidos de las sombras. Es una historia acerca de la interminable historia de mujeres en la cárcel; y además es una historia cerca de una niña y toda la injusticia y sinsentido religioso que lleva sobre sus espaldas". La película refleja a partes iguales la poesía del cine afgano y la crudeza con que se tuvo que vivir durante los años de la dictadura talibán. Sin llegar a mostrar imágenes crudas de violencia, el director consigue, en todo momento, transmitirnos el horror diario de unas mujeres anuladas totalmente.
Dura, vergonzosa para los ojos occidentales, Osama es un grito hondo que ayudado por un cine preciosista señala sin tapujos una realidad que noquea al espectador. Es una mirada sencilla pero amplia, nos invita a reflexionar en torno a los más elementales derechos del ser humano, sin distingo de género.
FALLECIMIENTO. Homenaje al cineasta sueco: Ingmar Bergman un incierto (y deseado) olvido Al fallecido director la posteridad lo traía sin cuidado. Tal vez
porque sus combates siempre los dio aquí y ahora, a sabiendas que el
olvido llegaría tarde o temprano, aunque muchos quieran -con total
justicia- asegurarle la inmortalidad. Christian Ramírez De tanto en tanto vuelven a aparecer artículos o columnas sobre la
muerte del cine como hábito, como instrumento social, como mito. Allá
uno si quiere tomárselos en serio (la verdad es que deberíamos, pero no
tanto), pero esos pensamientos nostálgicos y fúnebres esconden algo más
que el temor a que las películas que vengan ya no sean como las de
antes: también son un lamento por la desaparición de cierta gente para
la que no habrá recambio.
En ese sentido, la muerte casi simultánea de Bergman y Antonioni
confirmaría nuestras peores expectativas al respecto. Vanas esperanzas
de volver a ver algo como Persona o La noche en el mediano o siquiera
en el largo plazo. Y, a juzgar por como el propio Bergman se tomaba las
cosas, tal vez es mejor que sea así: pocos artistas más autoflagelantes
al momento de evaluar los resultados obtenidos por sus trabajos, en su
opinión siempre magros y a mitad de camino, siempre pálidos reflejos de
la intención original. En su mundo, nada de falsas nostalgias.
La isla y el autoexilio
Si alguna duda me quedaba sobre el tema, se disipó hace unas cuantas
semanas cuando pude ver una copia de La isla de Bergman, versión
estadounidense de un extenso documental que la televisión sueca realizó
el 2004 en la isla de Fårö, tradicional lugar de vacaciones y luego de
retiro del artista: lo que al principio parece una entrevista se va
transformando, sin solución de continuidad, en abierta autobiografía y
por último en un testamento: Bergman caminando por la agreste playa en
la que alguna vez filmó A través de un vidrio oscuro y Persona.
Haciendo memoria de su pasión por los relojes. Celebrando el gran amor
de su vida (el teatro, por cierto; no el cine). Hablando sobre la
materialidad de los fantasmas, que a veces vienen a "visitarlo" a su
enorme casa de 56 metros de largo, casi como un barco varado, ubicada
frente al mar. Acelerando en su viejo Land Rover, muerto de la risa y
por un camino de gravilla, camino a la sala de proyección que construyó
en un granero al otro lado de la isla y, donde alguna vez, organizó el
estreno de La flauta mágica. Confesando, vaya sorpresa en él, su
minúscula esperanza por la existencia de un trasmundo, de "otro lugar",
en el cual volver a encontrarse con su adorada quinta esposa, Ingrid
Karlebo. Comentando casi al pasar que, cuando la hora le llegue, lo más
probable es que quien lo encuentre por casualidad sea la señora que
todos los días viene a cocinar y a limpiar, y que él tiene claro que su
fin será así, en soledad. Solo.
Aunque las imágenes recuerdan en todo momento que se trata de la misma
alma torturada que concibió El séptimo sello, hay algo de incorpóreo en
un Bergman que acota que la vejez no necesariamente trae paz, que los
demonios con los que uno lucha aún siguen allí y que, probablemente,
eso haya sido lo que le obligó a seguir escribiendo y trabajando sin
parar desde el día en que anunció que se retiraba del cine, tras filmar
medio centenar de películas y estrenar Fanny y Alexander, en 1982.
Mirando hacia atrás, la fecha parece una eternidad. Entonces, Bergman
debe haber andado por los 64 años y no había motivos para creer que
estaba hablando en serio. De hecho, los cinéfilos se consolaron por un
buen tiempo pensando que trabajos posteriores -
(1985), Después del ensayoEn presencia de un payaso (1997), Saraband (2003), entre muchos
otros- no eran más que continuaciones de un camino que no se había
interrumpido, que seguía siendo el mismo. No se equivocaban, pero el
tiempo ha ayudado a que la prematura renuncia de Bergman se entienda
como otra cosa: como el final de una era del cine europeo, una que se
había abierto justo en el momento en que el realizador comenzó a
trabajar, en 1946.
El quinto acto
En el mapa de 2007, Bergman -que en enero pasado figuraba recuperándose
de una operación a la cadera- era una suerte de reliquia: un artista
formado en el período de entreguerras, alguien que comenzó a escribir
guiones para la compañía Svenk Filmindustri (SF) al tiempo que De Sica
y Rossellini filmaban sus primeros clásicos neorrealistas y para quien
gente como Fellini y Antonioni le resultaban curiosos, por no decir
extraños, compañeros de generación. Eso porque -aunque que su idea de
la película ideal se encontraba a mitad de camino entre la pureza
visual de Las uvas de la ira, de John Ford, y la tensión existencial de
Día de ira, de Carl T. Dreyer-, Ingmar Bergman, sin saber muy bien
cómo, acabó metido en la explosión del cine europeo de los 50 y que en
la década siguiente acabaría por adoptar el nombre de Cine Arte.
Algunos achacan su "descubrimiento" a Henri Langlois, el incansable
director de la Cinemateca Francesa, quien programó sin cesar los
primeros dramas pasionales del joven realizador hasta que éste se llevó
sorpresivamente la palma de oro en Cannes 1956 por la comedia Sonrisas
de una noche de verano. Bergman, por su parte, atribuía con algo de
desprecio su fama a la desquiciada actividad comercial de Carl Anders,
jefe de la SF, quien vendió por todo el mundo los derechos de los
filmes de un autor al que no entendía en lo más mínimo. Pero en
realidad el culto, el respeto y el posterior estudio de su obra fueron,
antes que todo, triunfo y afirmación de la cinefilia, una cinefilia que
por entonces se entendía como actividad intelectual pero también como
manera de mirar, de combatir y, en último término, de vivir. Eso
explica la pasión, la militancia y el fervor con que el público fue
recibiendo, atesorando sus siguientes producciones -Fresas salvajes, La
fuente de la doncella, La hora del lobo, Gritos y susurros, entre
otros- como si fuesen poco menos que experiencias irrepetibles, aunque
los amargos relatos que contenían no tuvieran la dinámica de Kurosawa,
la universalidad de Hitchcock o la pasión de Truffaut.
Hasta cierto punto, mirar una película Bergman en aquellos días, y más
aún ahora, es garantía de combate entre el espectador y la pantalla; un
combate -por comprender, por asimilar, por admirar y, tampoco nos
engañemos: por resistir, por no cansarse- que, el director alcanzó a
comprender, cambiaría de naturaleza tanto a nivel personal como de
mercado durante sus años de retiro, los mismos que él bautizó como su
"quinto acto" (título que usó para una colección de relatos y ensayos
en 2001), en referencia a la instancia de resolución de tanta obra
clásica, pero además como tenaz llamado de atención sobre su condición
de jubilado, de creador autoexiliado y en camino a un incierto y
atareado olvido.
Así, mientras la obsesión del público por sus viejas películas comenzó
a aquietarse y apagarse, Bergman optó por escribir y recordar: Las
mejores intenciones, Niños del domingo, Confesiones privadas e
Infidelidad, fueron todas narraciones que acabaron por convertirse en
películas escritas por él y dirigidas por otros (Billie August, Daniel
Bergman, Liv Ullmann). Fueron una especie de retorno al principio;
pero, extraña ironía, se convirtieron en su último y extraordinario
punto de contacto con la modernidad.
Bergman es el cine
TOMÁS HARRIS
Para mí, Bergman es el cine. La iniciación al cine, al esencial, al que
te introduce a un mundo, onírico, hipnótico, pero con autoconciencia de
sí, un sueño desmontable, una hipnosis que exhibe sus bambalinas. Fui
un niño ávido de cine. En el Teatro Nacional de La Serena exhibían
rotativos continuados, que mezclaban películas de charros, peplums,
films de terror y... Bergman. Milagro que atribuyo a eso que los
surrealistas llamaban "Azar objetivo". Así fue como gracias al azar
objetivo, que permitió el encuentro de Bretón con Nadja, se produjo mi
encuentro con Bergman.
El encuentro se transformó en un amor brujo, a primera vista, en la
pantalla, con los claroscuros de "La fuente de la doncella", una fábula
cruel; "La hora del lobo", pesadilla agobiadora, y "El séptimo sello",
inquietante, más texturada, plagada de interrogaciones metafísicas.
Cuando la vi no comprendí nada, pero me brindó una fiesta visual de
todas mis obsesiones embrionarias: caballeros feudales, la muerte
blanquecina, un mar turbio, brujas, saltimbanquis, bosques umbríos, la
peste, y la danza macabra en el cielo borrascoso. Todo envuelto en una
textura mágica, en un manto de sueño.
En mi primer año de Universidad, leí un poema de Waldo Rojas que
comenzaba: "Antonius Block jugaba al ajedrez con la muerte junto al
mar...". Se produjo la identificación instantánea, el regreso a esa
tarde epifánica de cine, y la salida al día, los cuadrados en blanco y
negro donde se debatían la vida y la muerte, según el poema de Waldo.
Jamás imaginé que yo escribiría poesía sobre Bergman. Pero llegó el día
en que mi obsesión lo exigiera y pergeñé el libro "Crónicas
maravillosas", donde me ceñí al guión, cambiando el juego: el ajedrez
por los video games, un tic posmoderno, pero creo que logré lo que
buscaba: indagar en la muerte y en Dios, o más próxima a mi angustia,
en la ausencia de Dios.
"Sigo admirando su maravillosa vocación de soledad"
ARMANDO ROA VIAL
"Bergman, para mí, es una figura entrañable, casi tutelar. Películas
como "Fresas Salvajes", "Los Comulgantes" o el "Séptimo Sello" me han
acompañado desde siempre. Siento especial afinidad con su forma
perturbadora de encarar la muerte, el silencio y la angustia, siempre
bajo el halo de una nostalgia luminosa aunque secreta del amor. Sus
bandas sonoras hablan mucho de él: jugaba a ser adusto y solemne como
Bach, pero vislumbraba mayor inquietud y provocación en la alegría
mozartiana. Enmascarándose para desenmascarar, fue al mismo tiempo Isak
Borg, Jof y Antonius Blok. Sigo admirando su integridad artística, la
fidelidad a sus convicciones, su maravillosa vocación de soledad,
atributos en los que perseveró con la insolencia de un artista de raza.
En lo personal, son varias las deudas que tengo con Bergman. Menciono
sólo dos: la evocación de ciertos paisajes escandinavos de "El Séptimo
Sello" me ayudó cuando traduje la elegía anglosajona "El Navegante" y,
también, de esa misma película, tomé prestada una frase para un poema
de mis primeros libros. Es una expresión burlona puesta por Bergman en
boca de la muerte, cuando ésta se lleva a uno de los cómicos, expresión
que ahora, por desgracia, le toca sobrellevarla a su autor: "Esta
representación ha sido cancelada".
Jugaba a ser adusto y solemne como Bach, pero vislumbraba mayor inquietud y provocación en la alegría mozartiana.
La mujer que oye
ARTURO FONTAINE
Alma (Bibi Andersson), la enfermera, está en camisa de dormir, sentada
en un sillón a los pies de la cama de Elizabeth (Liv Ullmann). Ella es
una actriz de teatro que padece una crisis psicológica, que la mantiene
escondida en sí misma y sin hablar. Alma intenta mil tretas para sacar
a Elizabeth de su enclaustramiento depresivo. Sobre todo, le habla y se
va aficionando a hacerlo. "Nadie se había molestado en escucharme como
tú", le dice. "A pesar de todo estás aquí y me escuchas". De a poco se
irá identificando con Elizabeth al punto de hablar por ella. Ahora,
Alma le está haciendo una confidencia de la que ella misma se extraña.
Es un episodio aislado y de alguna manera irreductible. Bibi Andersson,
con sus risas interrumpidas, sus silencios, sus cambios de expresión,
tono y posición, su vergüenza apenas vencida, consigue que lo que
cuenta se vea y que sus perturbadores efectos se sientan.
Alma cuenta que, tiempo atrás, estaba en la playa con Katerina, una
amiga, tomando sol, desnudas. Aparecieron unos muchachos muy
jovencitos. Katerina no quiso cubrirse: "Déjalos mirar". Alma no sabe
por qué le siguió la corriente. Uno de ellos, el más audaz, se acercó.
Katerina lo tomó de la mano, lo ayudó a sacarse la ropa y se acostó con
él ahí mismo. De repente, Alma quiso acostarse con él y se lo dijo:
"¿no quieres venir conmigo?". Katerina le dijo al muchacho que sí, que
se acostara con Alma y lo hicieron con una intensidad súbita y "la cosa
vino en seguida, ¿comprendes?...". Después se largaron a reír los tres.
Y luego se incorporó al juego el otro muchacho "y cuando a ella le vino
lanzó un grito agudo". Al poco rato, Alma estará comiendo y tomando
vino con su novio, con quien se casará pronto. Entonces se acostó con
él y "nunca había sido tan perfecto entre nosotros, ni antes ni
después...".
Alma sigue sorprendida de lo que ocurrió y de su propio comportamiento.
Pero lo más extraordinario de la escena, es el rostro de Elizabeth
mientras oye. Al principio ella aparece en su cama, contra un muro
oscuro sobre el que da la luz de una lámpara de velador. (La película
es en blanco y negro). Está en su camisa de dormir blanca, fumando y
mirando estática a Alma que le habla desde el sillón. Cuando llegan los
muchachos desconocidos y se desata esa sexualidad inesperada, la cámara
se acerca a Elizabeth y observamos sus ojos observando con una atención
fría, disecando a Alma, y están también sus labios llenos, humanos,
hechos para besar. La instrucción que Bergman le dio a Liv Ullmann fue
"concentrar toda su sensibilidad en los labios... en ese punto preciso
de su rostro". A medida que Alma avanza en su narración, el rostro de
Elizabeth se va agrandando. Hay un momento en que la mano con el
cigarrillo cubre esa boca sedienta. Es un gesto de protección, una
forma de pudor que nos da una pausa.
Más adelante, el perfil de Liv Ullmann llena la pantalla. La luz,
pareciera esculpir ese rostro en piedra. La frente, el ojo derecho, el
borde de la nariz, el contorno de los labios están cincelados. Es un
rostro rígido, inhibido y, sin embargo, profundamente atraído y
conmovido por lo que oye. No es sólo lo que presencia en Alma. La
revelación es interior, es un reconocimiento. Ella sigue inmóvil, las
largas pestañas detenidas, los ojos brillantes sorbiendo a Alma, a ella
y a su desconcertante relato, y están sus labios gruesos, expectantes,
a punto de vacilar y abrirse. Algo la está transformando por dentro,
pero se contiene.
Sólo cuando Alma le cuente que ese día quedó embarazada y después se
hizo un aborto y rompa a llorar, Elizabeth le acariciará el pelo y
sonreirá con ternura.
El teatro, por la distancia, no puede mostrar cómo escucha un rostro.
La pintura, la fotografía no se dan en movimiento y, por consiguiente,
no capturan su elocuente ausencia. Las palabras darían brochazos
demasiado gruesos sin lograr jamás la definición de esta escena.
Bergman dijo que su intención, en Persona, había sido hacer "un poema,
no con palabras, sino con imágenes". Lo que hizo fue cine en su forma
más pura y plena. Y lo volvió a hacer muchísimas veces. A menudo,
filmando con detenimiento lo que le ocurre al que escucha, por ejemplo,
en Escenas de la vida conyugal, una de sus mejores obras.
En la historia de un género artístico, de cualquiera de ellos, muy de
tarde en tarde se da un Ingmar Bergman. El lunes murió un gigante.
El Mercurio, domingo 5 de agosto de 2007
Foto: http://www.portaldearte.cl/img/age/La-Flauta.jpg ------------------------------------------------------ Blogs de Manuel Gross: Atina Chile e Imaginactivo